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Part: 6

¿Necesita asistencia social en el Bronx? Regrese mañana y tal vez

Friday, October 1, 2010

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BRONX, N.Y. (WOMENSENEWS)-- María Rivera dijo que el proceso de sentarse en una oficina estatal de Administración de Recursos Humanos aquí, esperando solicitar la asistencia social, es tan agotador que ha visto a otros solicitantes sentirse frustradas y "volverse locas".
 
Ella no es de aquellas personas que le ha gritado a los trabajadores o lanzado sillas, pero dice entender la frustración.
 
En una reciente entrevista telefónica, Rivera recordó los días cuando disponía de poco o ningún dinero para comer y tenía miedo de salir de la oficina para obtener incluso una bolsa de papas fritas, en caso de que su nombre fuera llamado y ella perdiera su turno.
 
"Si no consigues que le vean el día anterior, le dicen que regrese a la mañana siguiente a las 9," dijo, refiriéndose a los funcionarios. "Pero ellos llegan a las 11 y se van a almorzar a las 12”, agregó la trabajadora de 49 años de edad, quien labora el tema de justicia de la asistencia social en Madres en Movimiento, un grupo de defensa de la asistencia social con sede en el Sur del Bronx.
 
Rivera dijo que lloraba y se sentía frustrada durante el proceso, y luego, cuando era entrevistada, debía ser dócil. Su interacción con el trabajador social - no el criterio objetivo concerniente a sus ingresos y el empleo - significaba la diferencia entre ser aprobada o no, dijo ella.
 
"Ellos te desaniman con la espera", dijo Rivera, cuya organización se centra en compartir información sobre las normas de la asistencia social.
 
El porcentaje de familias norteamericanas elegibles que reciben ayuda del programa federal para familias de bajos ingresos se ha reducido a la mitad, del 84 por ciento en 1995 al 40 por ciento en 2005, Legal Momentum puso esos datos en su informe de junio 2009 "El amargo fruto de la Reforma de la Asistencia Social". Legal Momentum es una organización legal de defensa con sede en Nueva York. El grupo pone la cifra actual a menos del 40 por ciento después de tener en cuenta el crecimiento de las familias elegibles desde el inicio de la recesión en diciembre del 2007.
 

Reducción de Participantes de Asistencia Social

 
El mismo informe dice que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos pidió a los estados examinar los casos cerrados de los solicitantes al programa llamado TANF (Asistencia Temporal para Familias Necesitadas). Casi el 90 por ciento de las familias elegibles para la asistencia están encabezados por mujeres – sean madres o abuelas.
 
En el 2009, otro estudio, titulado "La Red de Seguridad Social del Estado de Nueva York Para los Tiempos Actuales" y realizado por la Federación de Agencias de Asistencia Social Protestante, encontró que el número de familias de Nueva York que reciben asistencia federal se redujo en un 24 por ciento entre 2004 y 2007.
 
Campeones de la polémica reforma de asistencia social TANF, tales como el CATO Institute y el Centro Nacional de Análisis de Políticas, han interpretado la caída a nivel nacional del número de casos de asistencia social como una señal de que las cabezas de familia solteras -- de acuerdo con la visión de quienes diseñan las políticas -- empezaron a encontrar trabajo y se volvieron cada vez más autosuficientes económicamente.
 
Cinco solicitantes actuales en el sur del Bronx ofrecen una visión diferente en entrevistas recientes. En esta comunidad, del 55,3 al 57 por ciento de la población es apoyada con asistencia pública, de acuerdo con el Departamento de Planificación Urbana en 2007, y las tasas de pobreza femenina son un 35 por ciento superior a la masculina, según la Oficina Censal en el 2008. Todos los solicitantes describieron un sistema que simplemente desalienta a las personas elegibles a solicitar los servicios.
 
Pero Amy Hartz, gerente de relaciones públicas para la Administración de Recursos Humanos, ilustra una figura distinta de los servicios esenciales, incluyendo los cupones para alimentos y asistencia económica temporal, ella dice que proveen a más de 3 millones de neoyorquinos.
"HRA está comprometida con una fuerte obligación de trabajo para los individuos y familias que necesitan y buscan asistencia. Cuando las personas solicitan asistencia en efectivo y apoyo en el trabajo, el proceso de solicitud y los requisitos de elegibilidad son establecidos por las normas federales y estatales. Nuestro personal se esfuerza por ofrecer un servicio de calidad a nuestros clientes de manera cortés, eficiente y oportuna", dijo en una entrevista por correo electrónico.
 

Sin Mejoras en el Proceso de Solicitud

 
Un servicio de calidad, sin embargo, no ha sido la experiencia de Lovella Brown Bates, una madre soltera de 44 años, con tres hijas y un hijo, quien también tiene nietos. "Si yo voy a ti en busca de ayuda y me encuentro con alguien que no es una persona sociable, entonces no voy a conseguir la ayuda que necesito", dijo.
 
Bates comenzó a recibir asistencia social a principios de la década de 1980. Ha experimentado el proceso antes y después de TANF, en tanto ha recurrido a los servicios de vez en cuando en los últimos años -- como muchas madres de bajos ingresos lo hacen. En todo ese tiempo no ha visto ninguna mejora en la forma en que el sistema procesa las solicitudes.
 
"Te dicen que sigas las reglas, pero cambian tantas cosas. Y sea tu culpa o no, hay que volver a empezar", dijo.
 
Bates dijo que ha estado luchando por hacer llegar el dinero hasta fin de mes desde que sus hijos, ahora adultos jóvenes, estaban en la escuela primaria.
 
Ella ha estado en una serie de programas de servicios sociales proporcionados por el gobierno local y diseñados para ofrecerle una experiencia laboral y de formación en la que pueda obtener un título equivalente a un diploma de escuela secundaria. "Fui contratada por cierto tiempo para el Departamento de Parques. Tuve problemas de espalda y no me renovaron contrato", dijo Bates.
 
Además, sus vales para comida no llegan y tiene que volver a solicitarlos, lo que a menudo significa estar sin ellos durante el período de tramitación de 30 días. Para arreglárselas ella utiliza su pagos por incapacidad para pagar el alquiler, lo que deja a su familia (dos hijas viven con ella) a las puertas del sistema de asistencia alimentaria.
 

La Asistencia Social Sostiene Familias

 
Nova Strachan, una beneficiaria por largo tiempo de la asistencia pública, fue criada por su abuela. "La asistencia social era para ella una forma de sostenernos. Ella sufría de discapacidad", dijo Strachan.
 
La abuela de Strachan falleció cuando ella tenía 16 años. Se le concedió el derecho de arrendar por su cuenta el apartamento de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York porque ella estaba trabajando y podía pagar la parte no subsidiada de la renta. Pero cuando perdió su trabajo, postuló a TANF.
 
Ahora con 28 años, Strachan ha estado en una serie de programas de trabajo dirigidos por el Departamento de Parques de la ciudad de Nueva York y la Asociacion de Judios Unidos de Sociedades Filantrópicas.
 
"Uno trabaja para el Departamento de Parques durante seis meses y cuando la asignación se agota, eres elegible para desempleo. Cuando el desempleo se agota, entonces estás de nuevo en la asistencia pública", dijo Strachan.
 
Dijo que los consejeros de promoción de empleo no hacen más que enviar a los participantes a las listas existentes en los diarios. En otras palabras, el sistema no proporciona un acceso especial a oportunidades de trabajo transitorio.
 
"Mi promotor de trabajo me mandó a una agencia temporaria, Titan Temps. Me mandaron a una furgoneta que recoge gente desde Washington Heights para llevarlos a una fábrica en Nueva Jersey", dijo Strachan.
 
Ella dijo que la gente se amontonaba en las furgonetas, algunos sentados en el suelo. "Yo era una extraña. Toda la gente allí, esta era su forma habitual de hacer dinero", dijo Strachan.
 
Rivera tuvo una visión igualmente floja sobre la búsqueda de empleo a través de la Asistencia Social. "El promotor de trabajo le dirá que si usted no toma la entrevista o no acepta el trabajo, cerrarían su caso”, dijo. "A continuación, obtendrías una FTC, un fallo por incumplimiento."
 
Anna-Limontas Salisbury es una periodista multimedia independiente. Su interés en temas como la reforma de la asistencia social y la pobreza se derivan de la experiencia como instructor de alfabetización de adultos en los programas de asistencia social al trabajo en Nueva York. Sus segmentos de video también se puede ver en "Atrapados en el acto" de Brooklyn Independent Television y el Brooklyn Review. Vive en Bedford Stuyvesant, Brooklyn, con su esposo y dos hijos.