Los defensores de la mujer están presionando una agenda de reformas de ayuda social en las reuniones del subcomité de modificación.
WASHINGTON (WOMENSENEWS)-- Por primera vez desde que la ley federal de asistencia social fuera revisada en 1996, el funcionario encargado de supervisar el programa dijo en una audiencia del Congreso la semana pasada que el descenso en el número de casos de asistencia social es problemática.
"La disminución de casos es positiva si se acompaña de disminución de la pobreza y aumento en el empleo", dijo Carmen Nazario, secretaria adjunta para niños y familias en el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el 11 de marzo ante el Sub-comité de Medios y Arbitrios sobre Seguridad de Ingresos y Apoyo Familiar.
Si esta disminución está acompañada de un aumento de la pobreza infantil y una caída en la tasa de empleo de las madres solteras, sin embargo, no es entonces una señal de éxito, dijo.
La audiencia del subcomité fue una de las muchas antes de la votación sobre la reautorización del programa de asistencia social, una subvención en bloque a los estados que oficialmente se llama Asistencia Temporal para Familias Necesitadas (TANF, por sus siglas en inglés), que expira en setiembre. El programa, que fue modificado por última vez en 2005, apoya las familias de bajos ingresos encabezadas por madres solteras.
Cuando se promulgó el TANF, el presidente Clinton y los líderes republicanos presentaron los cambios significativos como una forma de poner a un padre soltero en un camino de bienestar e independencia financiera a través de la imposición de requisitos de trabajo y plazos de asistencia -, así como límites de financiamiento a los estados. En el marco del programa anterior, Ayuda a Familias con Hijos Dependientes, las familias monoparentales tenían derecho a ayuda, canalizada a través de los estados, aunque también incluía los requisitos de trabajo y otras restricciones. La ley de 1996 incluyó una serie de reglas y sanciones que permitía a los Estados poner fin más fácilmente a la ayuda a una familia y ponía un límite a la cantidad que cada estado podía recibir.
Preocupación cuando los plazos se acaban
En virtud de TANF, el tiempo máximo que un padre podía recibir subsidios federales era de cinco años, aunque muchos estados adoptaron plazos más breves. Activistas contra la pobreza se han preocupado desde hace mucho tiempo por lo que pasa con las familias cuando el "plazo" se agota, especialmente en una recesión tan profunda como la actual.
"Creo que el TANF es un indicador rezagado de una recesión", dijo Russell Sykes, presidente de la Asociación Nacional de Administradores Estatales de TANF, al subcomité. Predijo que el número de casos crecería en los próximos dos años. "Sólo estamos viendo la punta del iceberg", agregó.
El gobierno define la pobreza como una familia de cuatro con ingresos de 22.050 dólares al año. La tasa de pobreza infantil se redujo de 22,7 por ciento al 16,2 por ciento durante los primeros años tras los cambios en la ley de asistencia social en 1996. En 2008, la tasa de pobreza infantil aumentó hasta un 19 por ciento, mientras que el programa TANF - la red primaria federal de seguridad para las madres solteras y sus hijos - alcanzó un mínimo histórico de 1,7 millones de casos. Alrededor del 90 por ciento de los jefes de familia en TANF son madres solteras.
La carga de trabajo del programa se ha incrementado ligeramente a 1,8 millones desde el pasado mes de septiembre, y muchos predicen que la recesión va a crear una mayor demanda de asistencia social.
Tim Casey, abogado senior de Legal Momentum, un grupo de defensa de mujeres con sede en Nueva York, dijo a Women's eNews que las dos mayores modificaciones necesarias para TANF incluyen un incremento del acceso al programa de protección social, que actualmente alcanza sólo el 27 por ciento de los niños pobres, cambiando las reglas de elegibilidad y relajando las sanciones que obligan a la gente a salir del programa por infracciones menores. La segunda modificación es un mayor financiamiento federal, que se ha mantenido igual en la última década, disminuyendo así su valor, debido a la inflación. Para los casos actuales, las prestaciones en efectivo son insuficientes en muchos estados, más notoriamente en Mississippi, donde una familia de tres recibe sólo $170 al mes.
Los defensores como Casey dicen que el programa TANF está quebrado y necesita un arreglo inmediato para ayudar a las familias necesitadas que han sido duramente golpeadas por la recesión.